Una bebida más energética que el café: todo el mundo tiene una en casa
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Beber agua ayuda a restablecer el volumen sanguíneo, favorece la función de los neurotransmisores y mejora el aporte de oxígeno
La ingesta insuficiente de agua afecta significativamente a los niveles de energía. Incluso una deshidratación leve puede provocar fatiga, disminución de la concentración y de la resistencia física. Así lo indica el sitio web Verywell Health.
El efecto del agua en la energía
Joseph Mercola, médico de familia, dice que incluso con una ligera deshidratación, la capacidad del cuerpo para producir energía disminuye. En este caso, ni siquiera el café ayudará.
Un estudio publicado en la revista African Health Sciences descubrió que una pérdida de líquidos de entre el 1% y el 2% del peso corporal ralentiza el flujo sanguíneo y reduce el aporte de oxígeno al cerebro y los músculos. Esto significa menos energía, tanto física como mental.
La deshidratación también altera el modo en que el cerebro utiliza la dopamina y la serotonina, sustancias químicas que ayudan a regular el estado de ánimo, la concentración y la motivación. Por eso puedes sentirte letárgico o irritable antes incluso de darte cuenta de que tienes sed.
Beber agua ayuda a restablecer el volumen sanguíneo, favorece la función de los neurotransmisores y mejora el suministro de oxígeno.
Consecuencias de la deshidratación
La revista Nutrients afirma que cuando bajan los niveles de líquidos, disminuye el volumen sanguíneo, lo que ralentiza el flujo sanguíneo y restringe el oxígeno y la glucosa al cerebro y los músculos. Esto puede provocar fatiga física, tiempos de reacción más lentos y memoria borrosa, incluso antes de sentir sed.
La deshidratación también afecta al sistema nervioso y a la transmisión de señales en el cerebro. Con menos líquido, la comunicación nerviosa es menos eficaz y el cerebro tiene que esforzarse más para realizar tareas rutinarias.
A nivel celular, el agua es esencial para las reacciones metabólicas que producen energía. Cuando las células no tienen suficiente agua utilizable, estos procesos se vuelven menos eficientes, haciendo que las actividades diarias sean más tediosas.
¿Puede el agua ayudarle a sentirse mejor en general?
Según un experto, el agua no sólo afecta a la energía, sino a todo, desde los niveles de estrés hasta el equilibrio emocional.
Cuando estás deshidratado, tu cuerpo libera vasopresina, una hormona que indica a tus riñones que conserven agua. La vasopresina también ayuda a activar el cortisol, la principal hormona del estrés. Esto significa que la deshidratación puede aumentar tu respuesta al estrés, aunque no estés experimentando ansiedad de forma consciente.
Beber agua ayuda a reducir estas señales de estrés y favorece un estado de ánimo más tranquilo y estable. Las personas que beben menos de 1,5 litros de agua al día presentan picos de cortisol significativamente más altos durante acontecimientos estresantes, en comparación con las que mantienen un equilibrio hídrico adecuado.
La ingesta adecuada de agua también mejora la función cerebral al restablecer el flujo sanguíneo y el equilibrio de los neurotransmisores. Esto puede reducir los dolores de cabeza e incluso aliviar síntomas como la irritabilidad.
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