Tu gato te quiere con locura: aquí tienes siete gestos que lo demuestran
Foto: de fuentes públicas
Un gato que te sigue de una habitación a otra o que «controla» un viaje al baño o a la cocina en realidad está demostrando afecto social
Los gatos son conocidos por su independencia y contención a la hora de mostrar emociones. Muchos dueños tienen a veces la sensación de que sus mascotas se dejan querer sin dar nada a cambio. Pero los especialistas en comportamiento animal aseguran que los gatos no sienten menos apego por las personas que los perros, sólo que lo hacen a su manera.
Una de las manifestaciones de amor más tiernas es el llamado «beso de gato». Se produce cuando un gato te mira a los ojos y parpadea lentamente. En la naturaleza, los depredadores nunca cierran los ojos ante un enemigo, así que este gesto significa que su gato se siente completamente seguro con usted. Los expertos aconsejan parpadear lentamente a cambio para demostrar que el sentimiento es mutuo.
Si el gato se frota la cabeza, el costado o se enreda constantemente bajo tus pies, no es sólo una petición de comida. Es su forma de señalarte con su olor, mostrando a los demás que formas parte de su «manada» y de su espacio seguro. Para los gatos, la proximidad física es una parte importante del vínculo social.
El ronroneo también tiene sus matices. Aunque los gatos pueden ronronear por diversas razones, un ronroneo realmente fuerte y rítmico cerca del propietario, especialmente cuando se le acaricia, indica total comodidad y emociones positivas asociadas a usted.
Cuando un gato trae un juguete o una presa, puede sorprender al dueño. Pero para el animal es un acto de cariño: compartir la presa significa reconocerle como un miembro de su familia al que hay que cuidar. No hay por qué reñirle por ello: es genuino.
El sueño es el momento de mayor vulnerabilidad para un animal. Por eso, la elección de un lugar para dormir dice mucho sobre la confianza. Un gato que elige dormir a tu lado, tumbado sobre tu pecho o acurrucándose bien con su lomo, demuestra que se siente seguro y que confía plenamente en ti.
Una señal de confianza especialmente valiosa es que se ponga boca abajo, el punto más vulnerable del gato. Si se pone boca arriba, es una señal de máxima confianza. Pero no siempre es una invitación a acariciar la barriga: un intento de tocarla puede acabar con un «mordisco».
Un gato que te sigue de una habitación a otra o «controla» tus idas al baño o a la cocina está mostrando en realidad afecto social. Le interesa tu vida y quiere estar presente en cada momento, para sentirse conectado a ti.
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