Por qué los tejados curvos de esquina son populares en Asia: ventajas del diseño
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Los elegantes tejados curvos de Asia Oriental no son sólo una elección estética, sino una estrategia de ingeniería deliberada.
La arquitectura de Asia Oriental llama inmediatamente la atención por sus inusuales tejados: son los que distinguen los palacios chinos, los templos japoneses y las pagodas coreanas de los edificios europeos. Sus tejados no suelen ser sólo inclinados, sino graciosamente curvados, con bordes elevados, lo que nos parece contraintuitivo.
Sin embargo, no se trata sólo de un elemento bello, sino de un reflejo de la historia, el clima, la tecnología y la cultura que han influido en la arquitectura del Lejano Oriente durante siglos. Entendamos por qué los asiáticos tienen tejados curvos y cuáles son sus ventajas.
Por qué las pagodas chinas tienen tejados curvos: historia de la tecnología
Los tejados curvos aparecieron en Asia hace mucho tiempo. En China, esta forma apareció hace un par de miles de años, cuando la construcción en madera apenas se estaba desarrollando.
En aquella época, la gente concedía gran importancia a dos factores: el simbolismo religioso y la protección frente a las duras condiciones climáticas.
Se creía que los bordes elevados del tejado conectaban la casa con el cielo y los espíritus, y la protegían de las fuerzas malignas. Los chinos creían que los demonios sólo viajaban en línea recta y no podían girar. Por eso, los edificios se diseñaban a menudo con formas extrañas y pasillos enmarañados, para que todo tipo de mal se estrellara contra las esquinas y no pudiera entrar
Otra razón, y quizá más importante, por la que los chinos tienen tejados curvos, era que la arquitectura tradicional china y japonesa no requería clavos para la construcción y, por tanto, los edificios se diseñaban en consecuencia. En lugar de clavos u hormigón, los artesanos utilizaban uniones intrincadas, montantes, ranuras, cuñas y soportes de madera.
Estos elementos conectaban vigas y cabrios mediante un encaje preciso, por lo que las estructuras eran mucho más duraderas que incluso los castillos de piedra de Europa – pero, por otro lado, más propensas al fuego.
Este método no sólo requería habilidad por parte de los constructores, sino también un cuidadoso diseño de la forma del tejado. La curvatura distribuía la carga, garantizando que las juntas fueran fuertes y resistentes a la nieve, la lluvia y el viento.
¿Cuáles son las ventajas de un tejado curvo? ¿Por qué se siguen construyendo?
Los tejados curvos siguen siendo populares en la arquitectura tradicional, y con razón.
En primer lugar, drenan bien el agua de lluvia. Gracias a la curva, el agua se escurre rápidamente lejos de paredes y cimientos, lo que evita que se mojen los materiales de madera. Esto es especialmente importante en regiones donde son frecuentes las lluvias torrenciales, como en el este y el sudeste de Asia.
Además, los estudios dicen que un tejado curvo es, en principio, mejor protector contra el agua. Las tejas se mueven menos bajo el peso de las precipitaciones porque no tienen un fuerte ángulo de inclinación, por lo que el tejado dura más.
Además, las pendientes redondeadas de los tejados asiáticos tradicionales permiten que el flujo de aire rodee el edificio con suavidad, lo que reduce las fuerzas de elevación que podrían arrancar la cubierta.
Además, el diseño redondeado reduce la formación de rizos en las esquinas, algo habitual en los tejados convencionales y que crea tensiones adicionales. Como resultado, los tejados curvos soportan mejor las fuertes ráfagas de viento y reducen el riesgo de daños incluso durante fuertes tormentas, algo frecuente en Asia oriental.
Por último, los tejados curvos son importantes no sólo por razones prácticas, sino también estéticas: crean una sensación de «suspensión» y armonía con la naturaleza al imitar las ramas de los árboles de coníferas.
Este último factor explica bien por qué los tejados curvos son populares en Japón incluso hoy en día: para ellos, es una forma estupenda de «integrar» la casa en el entorno, que necesariamente incluye pinos o abetos.