Tanto saltar: un movimiento antes de lavar hará que tu ropa quede perfectamente limpia
Foto: de fuentes públicas
Con un simple movimiento, puedes comprobar rápidamente si hay espacio suficiente para un lavado de calidad sin comprometer electrodomésticos ni enseres
Sobrecargar la lavadora reduce la eficacia del lavado y daña la ropa. Con un simple movimiento, puede comprobar rápidamente si hay espacio suficiente para un lavado de calidad sin dañar los electrodomésticos ni las pertenencias. El sitio web Good Housekeeping informa de que.
Cómo saber si la lavadora está llena
Tanto si utilizas una lavadora de carga frontal como una de carga vertical, deberías poder introducir una mano en el tambor y aún tener algo de espacio para moverte. Esto significa que el tambor está lleno, pero aún hay espacio suficiente para que circulen la ropa, el agua y el detergente. También contribuye a prolongar la vida útil de la ropa, ya que este espacio adicional para el movimiento ayuda a evitar que los tejidos se rocen entre sí, sometiendo a tensión las fibras.
Además, el aclarado puede resultar ineficaz y dejar la ropa sucia y espumosa. Al girar, el tambor puede zumbar o crear fuertes vibraciones, lo que puede dañar el aparato.
Por lo tanto, si no te cabe la mano en el tambor, debes sacar algo de ropa.
Lavar prendas grandes
Cuando laves prendas grandes, como mantas, debes tener cuidado porque sobrecargan mucho la máquina. Por eso es importante dejar siempre espacio para que las prendas circulen correctamente.
Este método también se aplica a la secadora. Suelen tener menor capacidad que las lavadoras, por lo que conviene consultar las instrucciones del aparato para conocer los detalles.
Sobrecargar la secadora puede provocar un secado desigual y ropa arrugada, así como un mayor consumo de energía.
Otros errores que debes evitar
Utilizar agua demasiado caliente. Algunos tejidos (lana, seda, sintéticos) pueden encoger, perder su forma o color.
Régimen de lavado inadecuado. El modo duro para tejidos delicados provoca estiramientos, tirones de hilo y formación de pelusas.
Mezcla de prendas blancas y de color. Los colores oscuros pueden desprenderse y manchar los tejidos de colores claros. Por ello, conviene clasificar la ropa antes de lavarla.
Ignorar las etiquetas de cuidado. Asegúrate de comprobar las etiquetas con las recomendaciones de lavado antes de lavar. Por ejemplo, lavar lana en una lavadora sin un modo especial o secarla en una secadora cuando no está permitido.
Lavar con objetos punzantes en los bolsillos. Monedas, llaves, botones pueden perforar el tejido o dañar el tambor de la lavadora.
Secado intempestivo. La ropa que permanece húmeda durante mucho tiempo puede perder su forma, aparecer olores y moho.
Observaciones: