Setas de merengue – receta para decorar postres deliciosos y fáciles de hacer en casa
Foto: de fuentes abiertas
El merengue es un clásico en el mundo de los postres, pero en formato champiñón parecen pequeñas obras de arte dulces
Setas de merengue: ligeras, aireadas e increíblemente monas, serán un adorno para cualquier mesa y una tentación para los invitados. Lo mejor de todo es que solo necesitas ingredientes básicos y un poco de paciencia.
El merengue es un clásico en el mundo de los postres, pero en formato de setas parece pequeñas obras de arte dulces. Unos capuchones blancos y delicados con una textura crujiente en el interior y un tallo de chocolate con Nutella o chocolate fundido son la combinación perfecta de sabor y estética. También es una gran oportunidad para probar algo nuevo en la cocina sin técnicas complicadas. En la página Historias sabrosas se explica cómo hacerlos.
Receta
Ingredientes:
- clara de huevo a temperatura ambiente – 2 uds;
- sal;
- zumo de limón – 1 cdta;
- azúcar glas – 130 g;
- cacao – 1 cucharadita
- chocolate – 1 cubo;
- nutella – 1 cucharadita
Preparación
- Batir las claras a velocidad baja, aumentar gradualmente a velocidad máxima.
- Cuando estén espumosas, añadir una pizca de sal y el azúcar glas cucharada a cucharada, seguido del zumo de limón. Es importante batir hasta que se formen los llamados «picos parados», para que el merengue no se baje si se da la vuelta al recipiente.
- Introducir el merengue con una cuchara en una manga pastelera y formar las patas y las tapas sobre el pergamino.
- Las tapas se pueden espolvorear con un poco de cacao para darles un sabor más intenso y un aspecto más atractivo.
- Precalentar el horno a 90°C y hornear durante 1,5-2 horas. Aquí la paciencia es clave, pero el resultado merece la pena.
- Y en la fase final montamos las setas: untamos chocolate fundido o Nutella en la parte inferior del sombrero y lo colocamos con cuidado en el tallo. Obtenemos pequeñas obras maestras que no sólo son bonitas, sino también deliciosas.
Las setas de merengue son más que un postre. Son un pequeño viaje a un mundo de fantasía culinaria, donde belleza y sabor van de la mano. Son ideales para las vacaciones, las veladas familiares o simplemente para darse un capricho entre semana. Y lo mejor es que cada paso de la preparación convierte el proceso en un placer. Pruébelo y compruébelo usted mismo, a veces los ingredientes más sencillos crean los momentos más mágicos.
Observaciones: