Por qué estos días no se puede cambiar la cama: presagios populares que no conviene ignorar
Foto: de fuentes abiertas
Cuándo prohibían nuestros antepasados cambiar la ropa de cama y por qué podía afectar a la suerte, las relaciones e incluso la salud.
La ropa de cama parece un artículo doméstico corriente, pero para nuestras abuelas tenía un significado especial. Es en la cama donde una persona pasa un tercio de su vida, donde descansa, coge fuerzas y se recupera. Por eso, la cama siempre se ha tratado con respeto e incluso con precaución. Hay días y periodos en los que está estrictamente prohibido cambiar la cama. Antes se creía que esto podía traer peleas, insomnio, enfermedades o incluso pérdidas económicas. Hoy estos presagios parecen místicos, pero detrás de muchos de ellos hay lógica y sabiduría ancestral.
Por qué no debes cambiar de cama en vacaciones y días de transición
La gente creía que cada gran día festivo tiene una fuerte energía. Durante esos días, la cama se consideraba una especie de acumulador de fuerzas, por lo que no era deseable cambiarla. Se creía: si cambias la cama, quitarás la gracia festiva a la casa y perderás protección.
También en los días de transición, cuando cambia el mes o el año, nuestros antepasados no tocaban la ropa de cama, para no interferir en el curso natural y no atraer problemas. Durante esos periodos, la gente intentaba vivir con más calma y evitar acciones drásticas.
Por qué no se debe lavar ni cambiar la cama por la noche
Según la sabiduría popular, tras la puesta de sol, la energía de una persona se vuelve más vulnerable. Y la cama es el lugar donde se acumula esta energía. Si te pones a lavar o cambiar la ropa de cama al atardecer o por la noche, puedes arrastrar la buena suerte o privarte de un sueño tranquilo.
Incluso los psicólogos modernos están de acuerdo: las tareas domésticas nocturnas antes de acostarse pueden provocar ansiedad, fatiga y trastornos.
No cambies la cama durante peleas y conflictos
Cambiar la ropa de cama en un momento de tensión emocional se consideraba un muy mal presagio. La gente creía que junto con la cama se podía «fijar» la disputa en la casa, y que se repetiría una y otra vez.
Por lo tanto, si hay una disputa en la familia, es mejor calmarse primero y luego ocuparse de las tareas domésticas; esta regla sigue funcionando hoy en día.
Por qué no debes tocar la cama cuando estás enfermo
Nuestros antepasados solían decir: «No toques la cama mientras una persona esté débil». Se creía que cambiar la ropa de cama durante una enfermedad podía retrasar la recuperación, como si la enfermedad se aferrara a las cosas.
La interpretación moderna lo hace sonar diferente: mientras una persona está descansando, el movimiento innecesario, el polvo y las corrientes de aire pueden agravar el bienestar. Así que tiene sentido.
Por qué no debes cambiar de cama durante las decisiones importantes
En los días en que se esperaba que una persona tuviera conversaciones, tratos o acontecimientos importantes, cambiar la ropa de cama se consideraba indeseable. Se decía que podía quitar la buena suerte y desequilibrar la balanza.
Aunque sólo sea un presagio, muchas personas han observado que el descanso en la vida ayuda a la concentración interior.
Observaciones: