Costillas de cerdo con salsa de miel y naranja – receta para una carne jugosa
Foto: de fuentes abiertas
Las costillas resultan jugosas, sabrosas y se deshacen literalmente en la boca
Si te encantan las costillas de cerdo jugosas y suaves con un sabroso glaseado, esta idea se convertirá en tu nueva receta favorita. El sencillo método de marinado y el horneado en dos fases transforman las costillas en una carne tierna, mientras que la salsa de naranja y miel hace que el sabor sea perfecto.
Las costillas de cerdo son un clásico de todos los tiempos, pero hacerlas perfectamente tiernas y sabrosas puede parecer una tarea de enormes proporciones. El bloguero gastronómico Eric Laurta ha ideado una receta paso a paso que garantiza la suavidad y el sabor, sin necesidad de pasar horas en la cocina. El secreto es el adobo con especias y aceite de oliva, y el hecho de que las costillas se hornean dos veces: primero a fuego fuerte y luego bajo una tapa para que literalmente se deshagan.
Receta
Ingredientes
Para las costillas
- Costillas de cerdo 2 uds.
- Pimentón dulce 1 cucharada. litro.
- Condimento de ajo 1 cda.
- Hierbas provenzales secas 1 cda.
- Jengibre molido 1 cucharada
- Vino blanco o añejo 500 ml.
- Agua 500 ml.
- Aceite de oliva.
- Sal.
- Pimienta.
Para la salsa
- Jugo de las costillas al horno.
- Zumo de naranja.
- Miel.
- Maicena.
Preparación
- Lavar y secar las costillas, salpimentar por ambos lados.
- En un bol, mezcla todas las especias con el aceite de oliva y frota bien la mezcla en la carne.
- Hornea las costillas durante 60 minutos a 180°C.
- Añada el vino y el agua a las costillas, cúbralas con papel de aluminio y hornéelas otros 60 minutos a 150°C.
- Una vez horneadas, apaga el horno y deja enfriar las costillas en su interior para que estén lo más tiernas posible.
Preparación de la salsa
- Colar el jugo del molde de costilla en un cazo pequeño.
- Añadir el zumo de naranja y la miel, llevar a ebullición y cocer a fuego lento durante 5 minutos.
- Disolver la maicena en un poco de agua y añadir a la cacerola, remover hasta que espese.
- Verter la salsa sobre las costillas antes de servir y servir.
Esta receta es la combinación perfecta de sencillez y sofisticación. Las costillas son jugosas, sabrosas y literalmente se deshacen en la boca, mientras que la salsa de miel y naranja añade una ligera nota cítrica. Se puede cocinar tanto para una cena familiar como para una mesa festiva.