5 desventajas de los televisores OLED que debes conocer antes de comprar uno
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OLED sigue siendo una gran opción para los amantes de la calidad de imagen, pero es importante tener en cuenta algunos matices
OLED se considera uno de los mayores avances en tecnología de pantallas de consumo: ofrece negros profundos, alto contraste y reproducción precisa del color.
Sin embargo, incluso una tecnología de primera no está exenta de desventajas. Los expertos de BGR han analizado las principales desventajas de los televisores OLED, que es importante tener en cuenta antes de comprarlos.
Vida útil más corta
Un buen televisor debería durarte al menos diez años, pero los modelos OLED suelen ser inferiores a otros tipos de pantallas. Su estado se ve afectado por el calor, el uso intensivo y la humedad.
Se calcula que estos paneles pueden mantener una calidad de imagen decente entre 4 y 10 años, tras los cuales es posible que se degraden. Y si ves la tele las 24 horas del día, los OLED pueden empezar a presentar problemas, como quemaduras, en un par de años desde su compra.
El riesgo de quemado sigue siendo importante
El principal problema que han sufrido los televisores OLED desde que se introdujo esta tecnología es el efecto «píxel quemado». Se produce por el desgaste irregular de los diodos orgánicos, sobre todo cuando se muestran en la pantalla elementos estáticos como logotipos o teletipos durante largos periodos de tiempo.
Aunque los modelos modernos están adoptando tecnologías de «actualización de píxeles», los expertos creen que el efecto «burn-in» es más una cuestión de «cuándo» que de «si».
Problemas con la claridad del texto
A pesar de su excelente calidad de imagen, los paneles OLED pueden mostrar mal los contenidos de texto. El fenómeno conocido como «Text fringing» se debe a la disposición de los subpíxeles, que a veces provoca franjas de color en los bordes de las letras.
Los nuevos modelos de alta resolución solucionan parcialmente el problema, pero se recomienda a los usuarios sensibles al text fringing que elijan pantallas de al menos 4K.
Precio elevado y reparaciones caras
Los televisores OLED suelen estar entre los más caros del mercado. Por ejemplo, un Samsung S95F OLED de 55 pulgadas cuesta unos 1899 $, mientras que un televisor Mini LED de especificaciones similares puede costar unos 1199 $.
Además, las reparaciones de los OLED suelen ser más caras, y a menudo incluso es necesario cambiar el panel por completo.
Brillo limitado y difícil de usar en exteriores
OLED hace un gran trabajo con escenas oscuras, pero es inferior a otras tecnologías en términos de brillo máximo. En habitaciones soleadas o en exteriores, la pantalla puede parecer más tenue y los reflejos pueden interferir con la visualización.
Un riesgo adicional son el calor y la humedad, que pueden acelerar la degradación de los diodos orgánicos.