Por qué nos despertamos un minuto antes que el despertador: no es casualidad
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Los científicos han demostrado que despertarse unos minutos antes de la señal del despertador no es un accidente
Despertarse unos minutos antes de la señal del despertador no es un accidente, sino el resultado del trabajo bien coordinado del reloj biológico humano. Según los investigadores, este proceso está regulado por el núcleo supraquiasmático, un grupo de neuronas del cerebro. Éste coordina los ritmos circadianos y prepara el cuerpo para la actividad incluso antes de la subida real. Sobre ello escribe The Conversation.
Una medida de la calidad del sueño
El principal mecanismo de este fenómeno es la «respuesta de despertar del cortisol». Si una persona sigue un régimen estable, el cerebro desencadena cambios hormonales por adelantado: aumenta la temperatura corporal, reduce el nivel de la «hormona del sueño» melatonina y provoca la liberación de cortisol. Gracias a ello, el cuerpo entra en estado de alerta justo antes de la señal sonora.
Los expertos afirman que tu estado de vigilia es un indicador clave de salud. Si te despiertas con el despertador sintiéndote alerta, tu ritmo circadiano funciona correctamente. Sentirse perezoso y agotado indica una mala calidad del sueño o interrupciones de la fase profunda debidas a horarios irregulares.
Factores de exposición y recomendaciones
La capacidad del cuerpo para llevar la cuenta del tiempo se ve afectada negativamente por el estrés y la ansiedad, que provocan una liberación excesiva de cortisol, lo que conduce a despertares prematuros o insomnio. Los científicos afirman que es realista enseñar al cuerpo a despertarse sin despertador. Para ello es necesario
- Mantener un régimen estable (7-8 horas de sueño incluso los fines de semana).
- Asegúrate el acceso a la luz natural por la mañana.
- Evita la cafeína, el alcohol y las pantallas con luz azul antes de dormir.
Un horario estable evita la «inercia del sueño», el estado de desorientación que se produce cuando el descanso se ve interrumpido a la fuerza por un despertador.