Nadie habla de ello: qué le hacen a tu cuerpo las cortinas sucias y con qué frecuencia deberías lavarlas
Foto: de fuentes públicas
El lavado regular de las cortinas no es sólo una cuestión de estética, sino de comodidad y seguridad de su hogar
Las cortinas parecen un elemento discreto y de bajo mantenimiento del interior. Pero los expertos en higiene advierten: suelen ser una fuente de polvo y alérgenos.
El tejido acumula micropartículas, invisibles al ojo, que con el tiempo pueden tener un impacto negativo en la salud.
Los expertos aconsejan lavar las cortinas al menos dos veces al año, sobre todo las familias con niños y las personas propensas a las alergias.
El polvo de las cortinas se convierte en un auténtico caldo de cultivo de microorganismos y puede provocar tos e irritación de las vías respiratorias.
Los expertos en higiene subrayan que el lavado regular de las cortinas reduce considerablemente el riesgo de alergias y hace que el aire de la casa sea más seguro para todos los miembros de la familia.
Hay que prestar especial atención a las cortinas de la cocina: absorben rápidamente los olores y la grasa, lo que las convierte en un entorno ideal para las bacterias.
Las cortinas sucias no sólo estropean la salud, sino también el aspecto de la habitación. El tejido pierde su frescura, se vuelve opaco y cambia la atmósfera de todo el interior.
Los higienistas aconsejan elegir materiales fáciles de lavar: los sintéticos y el algodón son los mejores. Es especialmente importante vigilar los tejidos tupidos, ya que acumulan más polvo.
Unas cortinas limpias no sólo te mantienen sano, sino que además crean una sensación de confort, hacen la habitación más luminosa y agradable a la vista.
Lavar las cortinas con regularidad no es sólo una cuestión de estética, sino también de comodidad y seguridad. Las cortinas deben formar parte de su rutina diaria de limpieza, no ser un elemento interior olvidado.
Los detalles determinan la limpieza de un hogar, y las cortinas desempeñan un papel clave en este sentido. El ambiente de la habitación depende de su estado, y lavarlas con regularidad ayuda a que el aire sea más limpio y la vida más cómoda.