Las mejores actividades físicas para niños de todas las edades: ideas para cada día
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Ayudan a fortalecer los músculos y los huesos, desarrollan la coordinación, la resistencia y la flexibilidad, y promueven hábitos saludables.
Estas son las actividades físicas más eficaces para niños de todas las edades. Ayudan a fortalecer músculos y huesos, desarrollan la coordinación, la resistencia y la flexibilidad, y fomentan hábitos saludables y un estilo de vida activo. La página web de la Clínica Cleveland informa de que.
Por qué es importante el ejercicio para los niños
El fisiólogo del ejercicio, M.S. Christopher Travers, M.S., afirma que el ejercicio ayuda a los niños a quemar energía, desarrollar confianza, dormir mejor e incluso concentrarse mejor en la escuela.
El ejercicio regular también puede ayudar:
- desarrollar huesos y músculos más fuertes;
- mantener sanos el corazón y los pulmones;
- mejorar el equilibrio y la coordinación;
- reducir el estrés y la ansiedad;
- mantener un peso saludable.
Ejercicios adecuados a la edad de los niños
Los niños de entre 6 y 17 años deben realizar al menos 60 minutos de actividad física al día. Esto incluye una combinación de ejercicios aeróbicos y de desarrollo muscular.
La mejor actividad física para los niños es algo que les ponga en movimiento. Pueden ser actividades deportivas organizadas para un niño o incluso bailar.
Menores de 5 años
Para los niños pequeños, la actividad física se produce a través del juego activo. No hay necesidad de nada formal.
Tipos de actividad física:
- Correr y saltar;
- caminar;
- juegos acuáticos;
- bailando;
- montar en triciclo.
De 6 a 8 años
Los niños en edad escolar primaria están preparados para un movimiento más estructurado, pero el juego debe seguir siendo una prioridad. Es el momento ideal para desarrollar la motricidad gruesa y la conciencia corporal.
Prueba actividades como
- flexiones, sentadillas y estocadas modificadas;
- yoga para niños;
- saltar a la comba o clásicos;
- montar en bicicleta o patinete;
- carreras de obstáculos.
Esta es la edad en la que hay que sentar unas bases sólidas y enseñarles a moverse correctamente.
De 9 a 12 años
Los adolescentes pueden realizar actividades físicas más exigentes. Su coordinación mejora y pueden empezar a interesarse más por los deportes o el fitness.
Puedes enseñarles ejercicios con su propio peso corporal. También es un buen momento para fomentar los estiramientos y el trabajo de movilidad para prevenir lesiones.
Los adolescentes pueden beneficiarse de ejercicios como:
- flexiones y sentadillas;
- sentadillas y estocadas;
- ejercicios de salto;
- ejercicios de estiramiento.
De 13 a 17 años
Los adolescentes suelen estar preparados para un ejercicio más estructurado, sobre todo si ya practican algún deporte. Este grupo de edad puede comenzar un entrenamiento de fuerza más intenso, haciendo hincapié en la técnica adecuada.
Entre los ejercicios recomendados se incluyen:
- entrenamiento de resistencia para todo el cuerpo;
- Entrenamiento HIIT;
- Yoga y Pilates;
- ejercicios deportivos orientados a la agilidad, la velocidad y la coordinación.
Cómo mantener activos a los niños
Las redes sociales, la televisión y los videojuegos ocupan gran parte de la atención de los niños. Por eso, los padres deben seguir estas estrategias para animar a los niños a ser más activos:
- Ser un modelo a seguir – Pasea con tus hijos, jugad juntos al baloncesto. Si haces que las actividades al aire libre sean divertidas, los niños se unirán a ti;
- compartimentar – El movimiento no tiene por qué producirse de golpe. Pueden ser diez minutos antes de ir al colegio, veinte después de cenar y otra media hora de juego al aire libre;
- priorizar el juego – el juego libre es siempre una de las mejores formas de movimiento;
- respeta la edad – Los niños menores de 12 años deben centrarse en ejercicios de peso corporal y habilidades de movimiento. Los adolescentes pueden probar un entrenamiento más estructurado con un entrenador cualificado;
- no tengas miedo al entrenamiento de fuerza – Los entrenamientos de fuerza son seguros para los niños si se hacen correctamente. Pueden prevenir lesiones, sobre todo en niños activos.
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