Muchos compradores no lo saben: por eso los televisores OLED son tan caros
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Incluso con grandes descuentos estacionales o durante las rebajas por grandes acontecimientos deportivos, la pantalla OLED sigue siendo notablemente más cara que las analógicas
Los televisores OLED siguen costando mucho más que los modelos LCD tradicionales, y la razón no es sólo el marketing, sino la propia tecnología, la complejidad de la fabricación y las limitaciones de la producción de paneles. Incluso con grandes descuentos de temporada, como el Black Friday, las pantallas OLED siguen siendo notablemente más caras que las analógicas, escribe BGR.
La principal razón del elevado precio es el propio panel OLED. La producción requiere equipos ultraprecisos y condiciones estrictas en las que hasta la más mínima desviación puede inutilizar el panel. Estos rechazos obligan a los fabricantes a incluir pérdidas en el precio final del producto.
Por poner un ejemplo, en 2020, un solo panel para un televisor OLED de 65 pulgadas costaba unos 1.000 dólares en producción, aunque en 2024 el precio ha bajado a 600 dólares gracias a la mejora de la tecnología. En cambio, un televisor LCD de 65 pulgadas puede comprarse hoy por menos de 500 dólares.
Luego está el tamaño del panel OLED: cuanto mayor es el tamaño de la pantalla, más difícil es fabricarla. Una sola pieza en bruto de gran tamaño puede producir seis paneles de 55 pulgadas o tres pantallas de 65 pulgadas, mientras que las pantallas OLED de gran tamaño (77-97 pulgadas) requieren más materiales y rara vez pasan el control de calidad, lo que eleva aún más los costes.
Por qué OLED es mejor que LCD
A pesar de su elevado precio, los televisores OLED ofrecen ventajas que explican por qué los consumidores están dispuestos a pagar más por ellos.
Cada punto de píxel emite luz de forma independiente, lo que proporciona negros profundos, un contraste casi infinito y una gama cromática más amplia que la de los paneles LCD, que utilizan luz de fondo. Esto es especialmente importante para los cinéfilos, los jugadores y quienes valoran la calidad de imagen.
La tecnología OLED también ofrece una respuesta de píxeles más rápida y puede ser más eficiente energéticamente en escenas oscuras, ya que las zonas oscuras de la pantalla no consumen nada de energía.
El coste de los paneles OLED está bajando sistemáticamente gracias al aumento de los conocimientos de fabricación y la mejora del rendimiento de las pantallas en funcionamiento, y se espera que los paneles sean aún más baratos en el futuro. Pero esto no significa que los precios al consumidor vayan a bajar inmediatamente, ya que los costes de desarrollo I+D, equipamiento, logística y promoción siguen siendo elevados.
Al final, la elección entre OLED y los televisores LCD, más asequibles, sigue siendo una cuestión de preferencias individuales y objetivos del usuario: si para usted son importantes los negros profundos, el alto contraste y una imagen superior, OLED justifica su precio.
Sin embargo, si el presupuesto es un factor clave, los modelos LCD modernos con tecnologías mejoradas (por ejemplo, Mini-LED) pueden ser una solución más sensata.